La edad del pavo en el Craft

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La edad del pavo en el Craft

Editorial.

Huelga decir que el craft en España está gateando y en un proceso de franca e imparable expansión.

Hasta ahí todos de acuerdo, supongo.

Pero también hay una parte de los consumidores de este mercado emergente, cada vez más, que están a punto o ya han alcanzado un estatus que podríamos denominar como “maduro” sin que por ello los tengamos que calificar como frikis. Categoría esta última en la que me incluyo pero que nunca dejará de ser una minoría.

Y estos consumidores maduros tienen un nivel de conocimientos que hace que sean cada vez más difíciles de camelar. Saben lo que compran, lo que quieren, como lo quieren y lo que pagan o están dispuestos a pagar por ello.

Paso mucho tiempo en las tiendas y bares craft, en todos, e intento tener la cualidad de escuchar, es muy útil creedme, ya que además de oír muchas gilipolleces cada vez te encuentras con más conversaciones muy coherentes que reafirman la madurez de la que hablaba al principio.

Hablando con un compañero de trabajo hace unos días sobre sus hijos de entre 12 y 15 años me hacía una reflexión que yo creo que se puede aplicar al actual momento del craft. Me decía que le admira el potencial de sus hijos; que vislumbra que van a ser tíos inteligentes y sensatos y que está muy orgulloso de ellos pero que han entrado en una edad, la del pavo, en la que tienen comportamientos y toman decisiones absurdas que teniendo en cuenta el potencial que tienen le parece increíble que no detecten y corrijan porque se contradicen con lo que son: Inteligentes.

Estas posiciones poco lógicas que se mantienen en el craft y que nos hacen reflexionar si no estaremos en esa etapa de fiebre hormonal de la adolescencia son:

Fecha de envasado y consumo preferente

Lo pongo en primer lugar porque afecta al primer eslabón de la cadena. Si bien, a todos los puntos que voy a tratar podéis atribuirle la propiedad conmutativa en importancia. 

¡Ya está bien¡ Estamos en un país de listos en el que cada maestrillo tiene su librillo y esto no podemos permitir que aplique a la cerveza artesana. 

La ley es la ley y todas las cerveceras la cumplen por la cuenta que les trae.

Y la ley marca que en la etiqueta ha de figurar la fecha de consumo preferente. Pero en el caso del craft y especialmente en el caso de las cervezas lupuladas lo que marca la ley es insuficiente, absurdo e inútil. 

Todos sabemos que la cerveza “no caduca”. Es prácticamente imposible que el paso del tiempo haga que una birra no pueda consumirse por poner en peligro la salud pública.  El alcohol todo lo mata. Por ende la fecha de caducidad es absurda en la cerveza y así lo entiende la ley.  Hay lámbicas o IStouts que están dando 30 años o más de caducidad.  Y los dan porque es así. Incluso es beneficioso añejar estos estilos para que ganen complejidad. 

Fecha de consumo preferente. En función del estilo es relativamente fácil establecer una fecha o un periodo de consumo de una cerveza concreta.  De echo sería utilísimo  que el brewer que ha hecho la receta nos sugiriera como de fresca o cuanto hemos de añejar su creación.  Pero esto es rizar el rizo y estamos en pañales.

La fecha de consumo preferente sería útil con una unidad de criterio pero como no la hay nos pasa como con la de caducidad. Es un sinsentido.

Hay IPA’s, por ejemplo, que dan 3, 6, 12, 18 y hasta 24 meses de consumo preferente. (Véase la colabo de De Molen con Magic Rock, eso sí, también figura la fecha del lote) 

Es una auténtica estafa y una falta de respeto para los consumidores que además se tienen que enfrentar al desconocimiento de dicha política. Es imposible saber los meses que ha puesto el fabricante salvo que estés muy al tanto del mundillo. Y aun estándolo, como nosotros, vamos a ciegas en la mayoría de las ocasiones. 

Lo ideal sería que incluyera las dos fechas. Envasado y consumo preferente.

En función de la madurez del cliente se orientará por una o por otra. Sin olvidar que cada vez que vendemos una birra lupulada con meses le estamos haciendo un flaco favor al craft, a la reputación de la brewery y a las posibilidades de que el consumidor vuelva a comprar nuestras birras.

Frases como: beber fresca, hoy mejor que mañana. Deberían ser de uso común. Pero de momento solo las hemos visto en birras extranjeras.

Poner esas fechas ilógicas solo puede perseguir que los consumidores sigan comprando una IPA un año después de su envasado lo cual es tirar piedras muy gordas sobre nuestro propio tejado. Vosotros veréis.

Nuestro consejo es que NO compréis ninguna cerveza lupulada en la que no figure la fecha de envasado salvo que vuestra tienda de confianza os la sepa concretar. Incluso en este segundo caso sería desaconsejable la compra porque es la única manera de “presionar” a las cerveceras a cumplir con algo que pr lógica y honestidad debería ser obligatorio.

Cadena de Frio.

El punto 1 deja de tener sentido si no se respeta la cadena de frío. Y más en un país como el nuestro en el que el verano no es precisamente amable.

Personalmente hace un par de años dejaba de consumir lúpulo en cuanto llegábamos a los 25 grados. Pero como esto empezó a mejorar, este verano he mantenido el ritmo habitual de compras solicitando que estuvieran en la nevera desde su llegada. Con todo la media de mis valoraciones desde el mes de Junio ha caído más de un punto y me he encontrado con birras que directamente no sabían a nada.

La cerveza tiene que salir fría de la cervecería y mantener la cadena hasta nuestra nevera.

Se están haciendo muchos avances a este respecto con transportes refrigerados y el aumento de los metros de cámara de los distribuidores.

Pero si estos dos actores han hecho su trabajo (que no siempre es así) no la liemos en los últimos eslabones de la cadena; Véase:

A) De nada sirve todo lo anterior si la distribución se hace en una furgoneta no refrigerada. Lo vemos a diario.  

B) Las tiendas están muy lejos de lo deseable en lo que a temperatura se refiere. La temperatura en las tiendas va de templada a irrespirable. Solo, en mi caso, en ESPUMA (Madrid) he encontrado una tienda en la que la climatización era perfecta y se me aseguró que se mantenía al echar el cierre. El resto (de las que visitamos) tienen un problema al respecto que palían con una o dos neveras a lo sumo. Insufiente a todas luces en un mercado en expansión.

Se te cae el alma a los pies viendo las Apas, Ipas, Dipas, etc sufriendo en las estanterías.

Más cuando sabemos que la temperatura afecta irremediablemente a la cerveza de manera casi inmediata. No necesita muchas horas para perder la frescura.

El verano toca a su fin y la caída de las temperaturas solucionará el problema hasta el próximo año. Tenemos más de 6 meses para invertir en la solución y ofrecer el producto tal como salió del fermentador. No sé cuanto paga de luz Biercab pero seguro que es rentable con su política. Todo en frio. Todo.

C) Como consumidores tenemos la última responsabilidad. O compramos y tiramos para casa volando o llevamos una neverita de camping y evitamos dejar el coche, moto, mochila o bolsa una hora a la solana bendita. Que también nosotros somos la hostia.

Bares & Tapas

Cada vez que voy a un bar “de los de toda la vida” me criogenizo.

O se está bien o hace hasta frío. Y además te ponen una tapa de puta madre consumiendo menos de 3€.

Os recuerdo lo que decía al principio de este post. Lo que se aprende escuchando…

Ni yo, ni los consumidores que acceden por primera vez a nuestros bares entienden que haya bares sin aire o con muchos problemas de refrigeración y que pagando 6 o 7 euros por una pinta le pongan de tapa ó nada ó unas patatas de bolsa.

Cada dueño de bar sabe cual de éstas percepciones le afectan.

En el tema temperatura cada uno que juzgue; yo soy grande, pesado y posiblemente mi percepción está contaminada por mi tamaño. Pero hay bares que son auténticos hornos y no tiene sentido en un establecimiento que se precia de vender un producto gourmet y de altísima calidad como la cerveza artesana.

El tema “tapa” es algo cultural en Madrid. Es tradición y patrimonio de la gastronomía de esta ciudad. Y los bares craft, en mi opinión,  deberían ser precursores en este terreno tan ligado a los maridajes. 

Deberíamos ser un ejemplo para los bares de toda la vida, pero la realidad es que, salvo contadas excepciones, no es así.

Por último habría que hablar de los centilitros reales de las pintas y medias pintas…. Pero eso junto a lo repetitivo de muchas pizarras lo dejamos para otro post.

Mucho trabajo por hacer y mucha ilusión en que se lleve a cabo. La linea es cojonuda y solo nos queda pulirla y seguir creciendo.

Tras nuestro viaje a Londres y Bruselas volvemos con la sensación de no estar tan lejos de estos mercados. Solo falta pisar el acelerador, hacer las cosas bien e invertir al menos en lo básico. Madurar para salir de esta edad del pavo que nos lleva a mantener situaciones que se matan con la lógica.

Salud y larga birra.

 

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Comentario
  • Birrapedia
    Responder

    Buen artículo del que me ha llamado la atención el título ya que refleja la realidad de la cerveza artesana nacional. En muchos caso esto parece un campo de experimentación con grandes aciertos pero numerosos errores debido a modelos y enfoques equivocados, fruto en gran medida del desconocimiento y demasiadas ganas de triunfar rápido.

    No hay que descuidar los puntos que mencionas y otros muchos pero es verdad que esta edad del pavo hay que pasarla.

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